1581a

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RISM: 
V1428
Cramer: 
P03, 1581a
Thomae Ludovici a Victoria Abvlensis
 Hymni totius anni.
 Secundum Sanctae Romanae
 Ecclesiae consuetudinem,
 Qui quattuor concinuntur
 vocibus.
 Una cum quattuor Psalmis, pro praecipuis festivitatibus, qui octo vocibus modulantur.
 Ad Gregorium XIII. Pont. Max. Romae.
 Ex Typographia Dominici Basae. M. D. LXXXI.

Folio máximo.

51 x 34 cm.

183 páginas.

Portada a dos tintas: roja y negra.


Dedicatario: Gregorio XIII


 


 


[Portada: fotografía digital del Museo Internazionale e biblioteca della musica di Bologna, ©2009]

Dedicatoria

AL MUY SANTO PADRE Y SEÑOR NUESTRO

GREGORIO XIII, PONTÍFICE MÁXIMO

 

Padre Beatísimo, en las cosas sagradas y especialmente en la música eclesiástica, a la que me veo llevado por un cierto instinto natural desde ya hace muchos años,  desarrollo mi trabajo y, según me parece entender por la opinión de los demás, de manera no desafortunada. En verdad, reconociendo este don como un beneficio divino, puse todo mi empeño en no ser totalmente ingrato con éste de quien todos los bienes proceden, pues, si languideciera en un ocio inerte y torpe y escondiera en la tierra el talento que me ha sido confiado, negaría a mi señor el justo y esperado fruto.

Por lo cual, puesto que había visto que los Motetes y las Misas, que había sacado antes a la luz junto con nuevas canciones, las habías acogido con agrado de tu corazón y de tus oídos, he dado comienzo a otra obra cuyo audaz principio y favorable fin  encomiendo a tu divina benevolencia.

Pues, al darme cuenta de que las melodías de los himnos sagrados, compuestos por diversos autores y recogidos en diversos volúmenes, se buscaban con gran dispendio por parte de las iglesias y gran hastío por parte de los cantores, trabajé con esmero y adorné con melodías armónicas estos himnos recogidos en un único volumen para poner, en la medida de mis fuerzas,  remedio a ambos inconvenientes y ganarme el favor de la unas y de los otros.

En verdad, las más justas causas me impulsaron a dedicártelos a ti, santísimo prelado de la religión cristiana. Pues, habiendo reunido por primera vez aquel gran Gregorio tal clase de himnos en un cierto tipo de canto que más tarde llamaron gregoriano por su recopilador o habiendo traído a esta ciudad el baluarte de la religión, consideré que con todo merecimiento estos mismos himnos unidos a compases armónicos y a melodías más agradables estaban destinadas a tí que ostentas el mismo nombre y el mismo cargo que aquél.

Añádase también mi especial respeto y devoción hacia tu persona; devoción que, sin traba alguna, me impulsó a ofrecer gustosamente a su Santidad este modesto  regalo; y que lo aceptes con el mismo ánimo con que te lo ofrezco, pido y ruego con insistencia  por medio de la intercesión de Éste cuya persona representas en la tierra y haces sus veces y de Quien siempre para ti, como hice hasta hoy, pediré perpetua salud y felicidad para la salvación de la Iglesia católica y de la República Cristiana.

 

El muy humilde siervo de Su Santidad

Tomás Luis de Victoria  

 

Traducción: Luis González Platón. 

Fuente bibliográfica: Tomás Luis de Victoria: Pasión por la música, Ana María Sabe Andreu, Institución Gran Duque de Alba, Ávila, 2008.

 

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Fuente original

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